Los caballos han sido parte de mi vida desde la infancia. Su presencia llena el alma ya despierta algo dentro de mí, una comprensión silenciosa que las palabras no pueden capturar. Me atrae su espíritu salvaje, libre, poderoso y desvergonzadamente real, y a través de la fotografía, intento honrar esa conexión, capturando momentos en los que su verdadera naturaleza brilla.